En el extremo suroriental de la Comunidad de Madrid, allí donde la meseta castellana empieza a dibujar el perfil de la Alcarria, se asienta Fuentidueña de Tajo. Conocida históricamente como «La Albolleca», esta villa es mucho más que un punto de paso en la Autovía A-3; es un enclave estratégico que ha vigilado el río Tajo desde tiempos romanos y que atesora un patrimonio que narra la historia de la Reconquista y el poder de las órdenes militares.
1. Un paso estratégico: De Albolleca a la Orden de Santiago
La historia de Fuentidueña es la historia de su río. Su ubicación permitía vadear el Tajo, lo que la convirtió en un punto de importancia militar y comercial crucial.
- La herencia árabe: Bajo el nombre de Albolleca, los musulmanes construyeron una fortaleza sobre el cerro para vigilar las incursiones cristianas.
- La Orden de Santiago: Tras la Reconquista, el rey Alfonso VIII cedió la villa a la Orden de Santiago. Fuentidueña se convirtió en una de las cabeceras de la Orden, gestionando los ricos recursos agrícolas y ganaderos de la vega.
- El Castillo y sus leyendas: Su fortaleza, la Torre de los Picos, no solo fue defensa, sino también prisión de nobles. Cuentan las crónicas que Pedro Manrique logró una fuga de película descendiendo por sus muros en el siglo XV.
2. Qué ver en Fuentidueña de Tajo
El patrimonio de la villa es un reflejo de su pasado defensivo y su relevancia eclesiástica:
- La Torre de los Picos: Es el símbolo del pueblo. Aunque hoy es una ruina consolidada, su silueta del siglo XII sigue dominando el horizonte. Desde aquí se disfruta de la mejor panorámica del valle.
- Iglesia de San Andrés Apóstol: Un robusto templo del siglo XVII declarado Bien de Interés Cultural. Su arquitectura transita elegantemente entre el Renacimiento tardío y el Barroco.
- El Puente de Hierro (Puente de la Reina): Una joya de la ingeniería civil de 1871. Su estructura de hierro, influenciada por la escuela de Eiffel, sustituyó a las antiguas barcas para modernizar la carretera de Madrid a Valencia.
- Plaza de la Constitución: El corazón social del pueblo, con su Ayuntamiento y los soportales típicos del urbanismo castellano.
3. Turismo Activo y Gastronomía: Vive la Vega
Fuentidueña ofrece experiencias que combinan deporte, naturaleza y sabores auténticos:
Experiencias recomendadas
- Piragüismo y Kayak: El Tajo a su paso por aquí es sereno y ancho, ideal para observar garzas y martines pescadores desde el agua.
- Enoturismo en Finca La Estacada: Una parada obligatoria para los amantes del vino, donde conocer la crianza en barrica y disfrutar de catas dirigidas.
- Quesería Don Picón: Aquí podrás probar el auténtico queso de oveja de maduración artesana, un emblema de la zona.
- Cicloturismo: Rutas por el Canal de Estremera o los páramos de la Alcarria para los amantes de la BTT.
El sabor de la tierra
No te puedes ir sin probar la Caldereta de Cordero, herencia de la tradición pastora de la Orden de Santiago, cocinada con un majado de hígados y vino blanco. Y de postre, el Hornazo, un bollo dulce con huevo duro que tradicionalmente se disfruta en el campo el Domingo de Resurrección.
4. Rutas de Senderismo
- Senda del Tajo (GR-113): Un paseo de dificultad baja junto al cauce para fotografiar el Puente de Hierro.
- Ascenso a la Torre de los Picos: El recorrido perfecto para ver la puesta de sol sobre el valle.
- Ruta de los Cortados de Yeso: Un paisaje geológico impresionante donde anidan diversas aves rapaces.
Dónde dormir: Un refugio en la naturaleza
Para disfrutar plenamente de la paz de este entorno, te recomendamos la Finca Los Almendros. Es el refugio ideal para grupos y familias que buscan desconectar con total comodidad, rodeados de naturaleza y a un paso de las mejores bodegas y queserías de la comarca.
👉 Reserva tu estancia en: https://fincalosalmendros.com/
¿Conocías la leyenda de la Dama Blanca del castillo o la influencia de Eiffel en el puente de hierro? Déjanos un comentario y cuéntanos cuál será tu primera parada en Fuentidueña.