Vino heroico, cañones de vértigo y aguas termales a media hora. Así es Escairón, un pueblo pequeño con una despensa de planes enorme.
Escairón no es un pueblo que se visite de paso. Es un pueblo que se usa como base.
Es la capital del municipio de O Saviñao, en la provincia de Lugo. Pertenece a la comarca de Terra de Lemos y forma parte de la Ribeira Sacra, esa franja de cañones y viñedos en bancales que separa Lugo de Ourense.
Desde aquí, las bodegas están a diez minutos. El cañón del Sil, a menos de una hora. Las termas de Ourense, a cuarenta minutos. Y todo eso sin salir de un radio que un coche recorre en una mañana.
Vamos a repasar qué esconde este pueblo, qué se puede hacer alrededor y dónde quedarte si decides venir.
Un pueblo con más historia de la que aparenta
Escairón está en la parroquia de Vilasante. Ostenta la capitalidad del municipio de O Saviñao, que hoy suma unos 3.470 habitantes según el INE de 2025. El núcleo de Escairón concentra la mayor parte de esa población, con cerca de 900 vecinos.
El nombre del municipio, Saviñao, viene del latín Sabinianum. Deriva de Sabinus, un nombre romano ligado a los sabinos, aquella tribu itálica rival de los primeros romanos.
La huella humana en la zona es mucho más antigua que cualquier documento escrito. En Escairón se conservan los vestigios arqueológicos de Peago y Vilaseco, restos de los primeros pobladores. A pocos kilómetros está la mámoa de Abuime, un túmulo funerario prehistórico, y varios castros bien visibles, como los de Vilacaiz y Abuime.
La iglesia de Escairón es de origen incierto, aunque los historiadores la sitúan en la Edad Media. Cerca, el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Miño conserva su fábrica románica del siglo XII.
Un detalle que resume bien el carácter comercial de este pueblo: en Escairón se celebra feria los días 8 y 19 de cada mes. Es una tradición que viene de largo y que todavía marca el pulso semanal del lugar.
Enoturismo: dos bodegas que justifican el viaje
La Ribeira Sacra es la única denominación de origen española donde el vino se cultiva en bancales de vértigo, tallados a mano en laderas de más de 45 grados. Aquí lo llaman viticultura heroica, porque no hay máquina que aguante esa pendiente.
En Escairón y su entorno inmediato hay dos bodegas que conviene reservar con tiempo.
Adegas Moure – Abadía da Cova
La familia Moure lleva generaciones ligada a esta tierra. Baldomero Moure Pérez y su esposa Carmen López Moure heredaron unas parcelas en A Cova, en el lugar conocido como Cuñas, donde hoy sigue la bodega. Ya en 1920 elaboraban vino para venderlo a granel en el mercado local.
La bodega como tal nace en 1958, de la mano de José Moure «Pepe de Cuñas» y Ana Vázquez. En 1963 llegaron los primeros destilados de la zona. En 1982 se incorpora la tercera generación, Evaristo Rodríguez y José Manuel Moure, que en 1986 levantan las instalaciones actuales con tecnología más avanzada.
El resultado son más de 150 premios nacionales e internacionales, con reconocimientos llegados desde Burdeos, Montreal, Bruselas, París, Verona, Madrid y Nueva York. La bodega ofrece visitas guiadas, catas, rutas en barco por el Miño, senderismo por su finca e incluso paseos en globo sobre los viñedos. Está a apenas 6,6 km del centro de Escairón, junto al mirador de Cabo do Mundo.
Bodegas Regina Viarum
Un poco más al sur, en la subzona de Amandi, se encuentra Regina Viarum. El proyecto nació en 2001, cuando Horacio Gómez descubrió este paisaje durante un viaje y decidió quedarse. Fue esta bodega la que acuñó el término «viticultura heroica» para describir el trabajo manual en los bancales del Sil.
La visita incluye un recorrido por las instalaciones, una proyección sobre el cañón y una cata comentada de sus vinos de mencía, godello y tempranillo. Termina en una terraza asomada directamente al cañón del Sil, uno de los balcones con mejores vistas de toda Galicia.
Cabo do Mundo y la playa fluvial de A Cova
El meandro de Cabo do Mundo es el gran giro que dibuja el río Miño justo antes de entrar en Ourense. El mirador que lleva su nombre está cerca de la aldea de San Mamede, junto a una variante del Camino de Invierno.
Desde ahí arriba se domina el río, los viñedos en bancales y, justo debajo, la playa fluvial de A Cova. Es una de las playas de río más conocidas del Miño, con restaurante, alquiler de kayaks y tablas de paddle surf, y rutas en piragua hasta la isla de Maiorga.
En verano se llena de familias buscando agua fresca sin salir de la comarca.


Las termas de Ourense, el remate del viaje
Ourense se conoce como la Capital Termal de Galicia, y está a unos 40 kilómetros de Escairón. Merece la escapada.
En pleno centro histórico están As Burgas, tres manantiales de origen romano donde el agua brota a más de 60 grados. Son Sitio de Interés Cultural desde 2007 y llevan usándose desde hace dos mil años.
Fuera del casco urbano, junto al Miño, se encuentran Outariz y Burga de Canedo. Son termas al aire libre y de acceso gratuito, con varias pozas de agua caliente entre 38 y 40 grados y una de agua fría para el contraste. Desde la Plaza Mayor se llega en el Tren de las Termas, un trayecto de 6 km y 40 minutos que cuesta lo mismo que un billete de autobús urbano.
Un chapuzón termal después de un día de bodegas y senderos es, sencillamente, el cierre perfecto.
Tres rutas de senderismo por la Ribeira Sacra
La Ribeira Sacra tiene decenas de senderos señalizados. Estas tres son buenas opciones para quien se aloje en Escairón.
Ruta del Cañón del Sil (PR-G 98)
Es circular y sale de Parada de Sil. Pasa por el monasterio de Santa Cristina, de origen benedictino, y llega hasta el Balcón de Os Torgás, también llamado Balcones de Madrid. Es el mirador más fotografiado de toda la Ribeira Sacra, con vistas de vértigo sobre el cañón.
Pasarelas del Río Mao
Un circuito de naturaleza de unos 3,6 km cerca de A Teixeira. El sendero avanza sobre pasarelas de madera clavadas en el propio cañón del río Mao, afluente del Sil, hasta la antigua Fábrica de la Luz.
Ruta del río Miño y Belesar
Sale desde el entorno de Escairón y recorre las riberas del Miño entre viñedos en terrazas hasta el embarcadero de Belesar. Es una ruta más suave, ideal para combinar con una visita a alguna bodega cercana.
Qué se come en Escairón
La empanada gallega es la reina de las mesas de la zona. Tanto es así que Pantón, el municipio vecino, dedica una fiesta entera a premiar las mejores recetas durante su feria del vino de mayo. En Escairón y O Saviñao se prepara con distintos rellenos, siempre con la masa fina y dorada que distingue a la empanada de esta comarca.
Como plato de cuchara y parrilla, no faltan el chorizo, la morcilla y el chuletón de ternera gallega, siempre bien regados con un mencía o un godello de la Ribeira Sacra.
De postre, la larpeira. Es el dulce tradicional de esta zona de Lugo: un bollo de masa dulce, esponjoso y ligeramente especiado, típico de las panaderías de Terra de Lemos. Se toma para merendar o para rematar cualquier comida familiar.
Tres curiosidades de Escairón
La pendiente imposible. En los viñedos de la zona, algunos bancales superan los 45 grados de inclinación. Ninguna máquina puede trabajar ahí: todo se hace a mano, de ahí el nombre de viticultura heroica.
Un cruce con el Camino de Santiago. El mirador de Cabo do Mundo se asoma justo sobre una variante del Camino de Invierno, la ruta jacobea que atravesaba esta comarca evitando la nieve de O Cebreiro.
Una feria que no ha cambiado de fecha. Los días 8 y 19 de cada mes, Escairón sigue celebrando su feria tradicional, una cita comercial que se remonta generaciones atrás.
Fiestas populares: la Virxe dos Dolores y la carrera de burros
La primera semana de agosto, Escairón celebra sus fiestas patronales en honor a la Virxe dos Dolores. Combinan la devoción con la fiesta popular durante varios días seguidos.
El programa incluye misa solemne y procesión, pasacalles con banda de música y el grupo de gaitas Os Tarabelos do Saviñao, la Carreira Popular del concello y verbenas nocturnas con orquestas que llenan la plaza cada noche.
Pero si hay un momento que identifica a estas fiestas por encima de cualquier otro, es la tradicional carreira de burros. Es una prueba tan curiosa como esperada, que cierra el programa festivo antes de los fuegos artificiales y que año tras año reúne a vecinos y visitantes alrededor del recorrido.
¿Cuándo ir? Si quieres coincidir con las fiestas y la carrera de burros, la primera semana de agosto es la fecha. Para senderismo y mirones tranquilos, la primavera y el otoño ofrecen temperaturas más suaves y viñedos con otra luz.






Dónde alojarte en Escairón
Con tantos planes alrededor, conviene dormir en el centro de todo. La Casa de Campo Alborada está a solo 200 metros del núcleo de Escairón, con tiendas, bares y panaderías a un paso caminando.
Es una casa rural de alquiler íntegro, con capacidad para hasta 13 personas repartidas en 6 dormitorios con baño privado. Tiene cocina totalmente equipada, salón con TV, WiFi gratuito y aparcamiento privado. Fuera, una finca de 1.700 metros cuadrados con jardín invita a comer al aire libre después de un día de bodega y sendero.
Es el punto de partida perfecto para moverse entre las bodegas de Adegas Moure y Regina Viarum, el mirador de Cabo do Mundo, las rutas de senderismo del Sil y las termas de Ourense, todo a un radio de coche muy manejable.
