En el corazón de Pulgar, un pequeño pueblo de Toledo rodeado de calma y tradición, se alza La Casa de Felisín, una vivienda con alma e historia. Sus muros, que guardan el eco de tiempos pasados, renacieron en 2017 tras una restauración completa que respetó su esencia original y la combinó con el confort de hoy.
Cada rincón de la casa cuenta una historia: el aroma de la leña, la calidez de sus estancias y la serenidad que se respira en su patio invitan a detener el tiempo.
Aquí, lo rústico y lo moderno conviven en perfecta armonía —un jacuzzi donde relajarse, una piscina de agua salada que refresca los veranos, una sauna que reconforta en invierno, y una barbacoa que reúne a familiares y amigos bajo las estrellas.
Las habitaciones, amplias y luminosas, cuentan con baño privado, televisión, calefacción y aire acondicionado, para que la estancia sea siempre cómoda y placentera.
La Casa de Felisín no es solo un lugar para alojarse: es un espacio para reconectar con la tranquilidad, disfrutar de los pequeños detalles y sentir el encanto de un pueblo toledano con alma rural.
Vive el encanto rural con todas las comodidades: jacuzzi, sauna y piscina de agua salada.
Relájate en un ambiente acogedor, ideal para desconectar y disfrutar con quien tú quieras.
A un paso de Toledo y Puy Du Fou y rodeada de naturaleza.
Visita nuestra web https://www.lacasadefelisin.com/
Soy amante del turismo rural y la tranquilidad de los pueblos con historia. Mi historia con La Casa de Felisín comenzó en Pulgar, un pequeño rincón de Toledo donde la calma y la tradición se respiran en cada calle.
La casa, que renació en 2017 tras una restauración completa, combina su alma original con todas las comodidades de hoy: jacuzzi, piscina de agua salada, sauna y una barbacoa perfecta para disfrutar bajo las estrellas. Cada rincón invita a detener el tiempo, desde el aroma de la leña hasta la serenidad de su patio.
«El nombre y la esencia de La Casa de Felisín reflejan mi deseo de crear un espacio donde lo rústico y lo moderno convivan en armonía, para que cada visitante pueda desconectar, reconectar con la naturaleza y disfrutar de la belleza de un pueblo toledano con alma rural.»