El Morico fue originalmente una gran vivienda familiar vinculada a la tradición agrícola. Parte de la casa funcionó como jaraíz o cueva, donde se conservaban mosto, vino y aceite gracias a su temperatura constante. También albergó una antigua bodega, con tinajas de barro donde el vino reposaba tras ser pisado de forma artesanal. Con el tiempo, se convirtió en la vivienda de una de las hijas de la familia y hoy renace como alojamiento rural, manteniendo su esencia original.
1. Desconexión total
Al entrar, el exterior desaparece. La casa envuelve en una calma profunda que invita al descanso y al silencio.
2. Comodidad y equipamiento
Todas las habitaciones cuentan con baño completo y Smart TV, combinando historia y confort.
3. Espacio y luz
Estancias amplias y luminosas, pensadas para disfrutar sin prisas.
Turiaventura
Bodega María de la Recueja – mariadelarecueja.com
Bodega Restaurante Don Florentino Pérez – donflorentino.com
Dos barrios de casas cueva con encanto único.
Rutas de senderismo y BTT en plena naturaleza.
Todos los servicios básicos y centro de salud 24h/7.
Soy Mari Llanos, junto con mi hermano, anfitriones de El Morico, un alojamiento rural con alma e historia. Esta casa fue originalmente una gran vivienda familiar vinculada a la tradición agrícola. Parte de ella funcionaba como jaraíz o cueva, conservando mosto, vino y aceite gracias a su temperatura constante, y albergó una antigua bodega donde el vino reposaba en tinajas de barro tras ser pisado de forma artesanal. Con el tiempo, se convirtió en el hogar de una de las hijas de la familia y hoy renace para dar la bienvenida a quienes buscan vivir una experiencia única sin perder la esencia original.
“Al elegir el nombre y el espíritu de El Morico, quisimos mantener viva la historia de la casa, su tradición y la calidez de la vida familiar, invitando a nuestros huéspedes a desconectar, disfrutar del espacio y sumergirse en la magia del lugar.»