La casa se hizo con la ilusión de reunir a toda la familia. Era nuestra segunda residencia y está a tan solo 5 minutos de la ciudad. A lo largo de los años, hemos celebrado comuniones, bautizos y cumpleaños de nuestros hijos, padres, abuelos y hermanos.
Venimos de familia de carniceros, con tienda de casquería y carnicería, y en las épocas de frío nos reuníamos en la casa para preparar morteruelo, un plato típico conquense, siguiendo la receta de mis abuelos. Lo hacíamos para conservarlo todo el año y regalar a amigos. Hoy seguimos haciéndolo en familia para la Cafetería Sala 5 de mi hermano, que tiene un verdadero solete al mejor morteruelo.
La casa siempre ha servido como techo para todos nosotros, sin necesidad de nada del exterior. Ahora, con la piscina y pequeñas obras de acondicionamiento y reparaciones, queremos que los huéspedes disfruten de la casa tal y como lo hacíamos nosotros. Mis hijos y sobrinos han disfrutado de ella; tiene algo que te atrapa.
No hace falta salir de la casa para disfrutar de la familia o amigos.
Cercanía a Cuenca, a solo 5 minutos, combinando tranquilidad con lo que ofrece la ciudad.
Queremos que el huésped se sienta como en casa.
Tirolina de Cuenca
Cuencaventura
Teatro Auditorio de Cuenca
Cercanía a la ciudad
Tranquilidad y paz
La Laguna de Ballesteros
Soy Rosa, y esta casa nació con una ilusión muy clara: reunir a toda la familia. Siempre fue nuestra segunda residencia, un refugio a solo cinco minutos de la ciudad, donde el tiempo parecía detenerse para dejar espacio a lo realmente importante.
Entre estas paredes hemos celebrado comuniones, bautizos y cumpleaños. Aquí han reído nuestros hijos, padres, abuelos y hermanos, creando recuerdos que forman parte de nuestra historia familiar.
Venimos de una familia de carniceros, con tienda de casquería y carnicería, y en los meses de frío la casa se llenaba de vida alrededor de la cocina. Nos reuníamos para preparar morteruelo, siguiendo la receta de mis abuelos, una tradición conquense que hacíamos para conservar durante todo el año y compartir con amigos. Hoy seguimos manteniendo esa costumbre en familia, elaborándolo para la Cafetería Sala 5 de mi hermano, reconocida con un auténtico solete al mejor morteruelo.
Esta casa siempre ha sido un techo para todos nosotros, autosuficiente, sin necesidad de nada más. Ahora, tras pequeñas obras de acondicionamiento y la incorporación de la piscina, queremos abrirla para que los huéspedes la disfruten tal y como lo hemos hecho nosotros. Mis hijos y sobrinos han crecido aquí; es una casa que tiene algo especial, algo que te atrapa.