Cortijo Los Petronilos era una finca con casa de labranza adquirida por mis abuelos, Juan de Dios y María, en el año 1968. En aquel entonces, el cortijo era un lugar de trabajo y encuentro familiar, rodeado de olivos, tierra fértil y el paisaje inconfundible de la Subbética cordobesa.
Con el paso de los años, y para evitar que se perdiera parte de nuestra historia, en 2010 la casa fue cuidadosamente restaurada y reconvertida en Alojamiento Rural. Desde entonces, tanto la vivienda como la finca continúan siendo gestionadas por nuestra familia, conservando así su esencia y carácter original.
Cada detalle de Cortijo Los Petronilos —desde sus muros encalados hasta sus rincones más sencillos— ha sido preparado con cariño, mimo y especial cuidado, para que quienes nos visitan se sientan como en su propio hogar.
Hoy mantenemos el encanto andaluz de antaño, pero con todas las comodidades modernas, ofreciendo a nuestros huéspedes un lugar donde el descanso, la naturaleza y la tradición se encuentran en perfecta armonía.
1. Naturaleza y desconexión
Ubicado en pleno corazón de la Subbética, el cortijo ofrece vistas espectaculares y un entorno de paz absoluta. Ideal para quienes buscan respirar aire puro y disfrutar del silencio del campo andaluz.
2. Tradición y confort
Una casa con historia que conserva su encanto rural sin renunciar a las comodidades modernas: piscina, chimenea, barbacoa y amplias zonas exteriores para compartir momentos inolvidables.
3. Cuidado familiar en cada detalle
Desde 1968, esta finca ha permanecido en manos de la misma familia. Preparamos la casa con mimo y cariño para que sientas que llegas a tu propio hogar, no solo a un alojamiento.
Centro de ocio Alúa Iznájar
1. Naturaleza y tranquilidad a otro ritmo
Las Lagunillas es un pequeño paraíso rodeado de montañas, olivares y senderos que invitan a perderse. Aquí el tiempo se detiene: no hay prisas, solo el sonido del campo y el aire limpio de la Subbética. Ideal para caminar, fotografiar paisajes o simplemente desconectar.
2. Patrimonio y belleza en Priego de Córdoba
A tan solo unos minutos del cortijo, Priego de Córdoba es conocida como la joya del barroco andaluz. Su casco histórico, sus fuentes, el Barrio de la Villa o la emblemática Fuente del Rey son visitas imprescindibles. Además, su ambiente acogedor y sus calles encaladas te harán sentir parte del lugar desde el primer paseo.
3. Historia y tradición
La idea de abrir Cortijo Los Petronilos nació del deseo de poner en valor el entorno rural y compartir la belleza sencilla del campo andaluz. Queríamos dar nueva vida a una casa llena de historia y recuerdos, evitando que se deteriorara con el paso del tiempo y transformándola en un lugar donde otros también pudieran disfrutar de su encanto.
Cortijo Los Petronilos era una finca con casa de labranza adquirida por mis abuelos, Juan de Dios y María, en el año 1968. En aquel entonces, el cortijo era un lugar de trabajo y encuentro familiar, rodeado de olivos, tierra fértil y el paisaje inconfundible de la Subbética cordobesa. Con el paso de los años, y para evitar que se perdiera parte de nuestra historia, en 2010 la casa fue cuidadosamente restaurada y reconvertida en Alojamiento Rural. Desde entonces, tanto la vivienda como la finca continúan siendo gestionadas por nuestra familia, conservando así su esencia y carácter original. Cada detalle de Cortijo Los Petronilos —desde sus muros encalados hasta sus rincones más sencillos— ha sido preparado con cariño, mimo y especial cuidado, para que quienes nos visitan se sientan como en su propio hogar. Hoy mantenemos el encanto andaluz de antaño, pero con todas las comodidades modernas, ofreciendo a nuestros huéspedes un lugar donde el descanso, la naturaleza y la tradición se encuentran en perfecta armonía.