En 2001 regentaba un mesón rural en Laroya, un pueblecito de apenas 100 habitantes en la Sierra de los Filabres, Almería. Mis padres me dieron en herencia un cortijo donde vivían, con gallinas, conejos, hortalizas y cuidaban almendros y olivos en las 23 hectáreas que lo conformaban.
Tenía muchísima ilusión en dar a conocer Laroya, ya que ni siquiera la gente de Almería nos conocía, al ser un pueblo donde la carretera acaba. Pensé que reformar la zona de las cámaras y el pajar sería una forma de ofrecer alojamiento a quienes vinieran a comer al Mesón Acacia y, osadamente, a aquellos que nos encontraran por internet, en aquellos tiempos de conexión de 56 kbps.
Así fue como, en noviembre de 2001, inicié mi andadura en turismo rural, siendo la primera casa rural en toda la comarca.
La casa se encuentra en una finca de cultivo ecológico de 23 hectáreas, a las afueras de Laroya. Cuenta con unos 300 años de antigüedad.
El actual Picachico nace de la reforma progresiva de distintas dependencias del Picachico original: se reformó la casa del marmolista, los corrales, las cámaras de la matanza y el pajar. También unimos tres bancales para construir la piscina.
El lugar tiene un gran desnivel, por lo que las vistas desde cualquiera de las casitas, la piscina y toda la finca son espectaculares.
Jacuzzi privado
Especial parejas
Silencio y relax
Made in Macael: Museo de interpretación del mármol, visita a canteras y fábricas.
Alfarería Los Puntas: Conocer hornos árabes de más de 400 años y moldear tu propia pieza.
Malcaminos: Rutas a caballo por el desierto.
Es el segundo pueblo más pequeño de Almería
Su belleza natural, enclavado y rodeado de montaña
La amabilidad de sus gentes