Me decidí abrir mis apartamentos rurales La Tinaja porque me encanta enseñar los encantos de mi pueblo y sus alrededores.
Tenemos un pueblo lleno de historia, con monumentos, fuentes romanas en el centro, museos y una gastronomía de 10.
Nuestros apartamentos tienen una historia única: en 1948 este lugar fue una fábrica de gaseosas y sifones San Antonio; aún conservamos alguna botella, y en los apartamentos luce una ventana y vigas de la época. Después, el edificio fue un colegio, donde mi madre, de casi 93 años, fue alumna; más tarde un bar y ahora nuestros apartamentos en el centro del pueblo, justo al lado del Ayuntamiento, formando parte del casco histórico de Cardenete. Nuestro pueblo es el tercer municipio de la provincia en ser declarado turístico en Castilla-La Mancha.
Podréis degustar el dulce típico de la zona, los rolletes, que preparo yo misma, y porroncitos de licores. Además, os invito a una visita guiada, que os va a sorprender muchísimo.
Para los más aventureros, hay empresas que organizan actividades de turismo activo como Altair Turismo Activo, Multiaventura y Villaturcuenca.
Cardenete es un pueblo muy acogedor, con todo lo necesario: centro de salud 24h, gasolinera, restaurantes, mesones, bares, supermercado y Consum, peluquería. Cada mes tenemos alguna fiesta local, y aunque vengáis un fin de semana, no os dará tiempo a ver todas las grandezas de Cardenete.
Además, estamos cerca de Puy du Fou, lo que lo convierte en un lugar ideal para disfrutar de historia, cultura y naturaleza.
Decidí abrir los apartamentos rurales La Tinaja porque me encanta enseñar los encantos de mi pueblo y sus alrededores.
Cardenete es un lugar lleno de historia: fuentes romanas en el centro, museos, monumentos y una gastronomía que no os podéis perder. Cada rincón tiene algo que contar, y quería que los apartamentos reflejaran esa esencia.
El edificio, que en 1948 fue fábrica de gaseosas y sifones San Antonio, conserva detalles originales: alguna botella, una ventana y vigas de la época. Después fue un colegio, donde mi madre, de casi 93 años, fue alumna; más tarde se convirtió en un bar, y ahora es el hogar de los apartamentos, en pleno casco histórico, justo al lado del Ayuntamiento.
“Cada detalle de La Tinaja está pensado para que los visitantes sientan la historia y la vida del pueblo: desde los rolletes que preparo personalmente hasta los porroncitos de licores. Y para vivirlo de verdad, se ofrece una visita guiada que sorprende a todos.”